Pdvsa, canje bonos, préstamo Rosneft, AN y Ley Organica Administracion Financiera del Sector Publica

Canje de bonos y préstamo de Rosneft, ambos esquemas financieros utilizan un activo de PDVSA para cubrir una garantía que cubra ciertos riesgos de impago de PDVSA, en el primer caso, el rescate de los bonos al portador, y el segundo la eventualidad de un default. Recordemos algunas cosas algo más específicas, como por ejemplo la cláusula crossboprder que homologa todos los pasivos de PDVSA frente a la probabilidad de default y que está presente en todo contrato firmado por PDVSA que tipifique la presencia de un pasivo, financiero o no financiero.

  1. El Dr. xxxxxxxxxx  yerra en el informe en lo que respecta a la violación de la Ley Orgánica de Administración Financiera del Sector Público en su Capítulo IV, confunde el canje como una operación de “crédito público” tal cual como lo pone ley citada. El canje de deuda de PDVSA con CITGO como garantía, no se encuentra bajo el poder legal que registra operaciones de “crecido público”. En adelante incorporo la deuda de PDVSA contraída con Rosneft y sus potenciales implicaciones en relación a la “necesidad” de PDVSA de estar obligada a ir a la AN y permisar las obligaciones que tengan un activó de su propiedad como colateral, subyacente o garantía, o fianza.
  2. Ese es un yerro muy común de abogados que tienden a confundir crédito público y deuda pública -conceptos ambos que se refieren exclusivamente a las obligaciones financieras dirigidas a afectar la ecuación de ingresos/egresos de la Republica que se establecen por via presupuestaria, la única manera, por cierto. Por ejemplo deuda pública nacional es deuda que se adquiere/captura bajo el marco de la Ley del Presupuesto apareada con la ley Administración Financiera del Sector Público y es votada por el poder Legislativo en la oportunidad que se aprueba la Ley Anual del  Presupuesto.
  3.  Así,  y para hacerlo más específico, definamos que el “crédito público” comprende  aquellas transacciones destinadas a afectar los ingresos ordinarios y extraordinarios del Gobierno; es decir, de la Republica, la autoridad que firma títulos de deuda, sea esta denominada en moneda nacional o valuta universal -$,€,£,Y- por una razón elemental, los ingresos de la Republica que provienen de operaciones de crédito publico, mencionados arriba están regidos por la Ley Presupuesto.
  4. Esta  Ley no se puede violentar bajo ninguna circunstancia, su diseño podría reformarse en el Poder Legislativo, y solo cuando se afecten -hacia arriba o abajo- los ingresos fiscales  por cualquier naturaleza ordinaria (impuestos, regalías, y dividendos) o extraordinaria (endeudamiento), lo que no es el caso del canje de PDVSA, una empresa estatal cuya actividad financiera no pertenece al ámbito del “crédito público”. Como el canje de deuda de PDVSA no pertenece al dominio del crédito publico sus instrumentos de endeudamiento no llevan la firma de la Republica sino de PDVSA (sociedad anónima) razón por la cual las leyes de hidrocarburos creadas en la nueva constitución de 1999 no afectaron la denominación de PDVSA como sociedad anónima, los ñangaras se dieron cuenta y remendaron, antes de aprobar la LO Hidrocarburos.
  5. Por lo tanto el canje y sus repercusiones solo afecta a PDVSA sociedad anónima. En el texto de Chaffardet, el mismo comete el mismo error varias veces, y me queda la impresión que él se pudo haber dado  cuenta o mejor dicho -debió haberse dado-  pero no retornó a remediar su informe, cuando menciona y copio de su informe, prevaleciendo la confusión respecto del concepto de “crédito público”, y es lo que supongo debió haber ocurrido cuando el redacta y copio de su informe: “ esos nuevos bonos que no es otra cosa que una forma de refinanciamiento o restructuración de una deuda pública existente.”
  6. Esa afirmación no es cierta, porque esos bonos no son una forma de refinanciamiento o reestructuración de una DEUDA PUBLICA vigente, porque deuda pública es exclusivamente de firma de la Republica, y si se puede leer un documento de deuda nacional o denominada en dólares de la Republica que en su encabezamiento dice Deuda Publica República de Venezuela y PDVSA no es República de VENEZUELA y no obliga a la Republica, se obliga así mismo!!. Como atenuante puedo expresar que el error es muy común entre abogados y muchas veces discusiones  los he presenciado.
  7. La técnica jurídica antes de consignar una opinión legal, debe primeramente comprender el concepto económico y en casos como este, fiscales, como lo es “crédito publico” que atañe exclusivamente a la Republica, el fisco, el gobierno, que se financia con el Presupuesto el cuales convertido en Ley hasta que al no se acaben los reales presupuestarios, y no a empresas pública, o del Estado, como PDVSA. La confusión, repito, viene en la interpretación del termino Deuda Publica (Nacional) que es su sobrentendido, que implica únicamente a obligaciones financieras (deuda y pagos) al gobierno, es decir a la Republica y no deuda de corporaciones o empresas o entes estatales.
  8. Sin embargo, de su informe podría pueda ser cierto que la colocación/reestructuración de deuda de PDVSA, – el canje mencionado-  pudo haber quebrado a Ley de Bienes Públicos, no estoy muy seguro, pero creo debe discutirse. Bajo el régimen constitucional pasado y sus leyes fiscales y de endeudamiento y Presupuestarias la Comisión del Área, Finanzas por ejemplo podría visar algunos arreglos del gobierno central -la Republica- pero en un marco comprendido que la Comisión de Finanzas es un acuerdo político que le da rango decisorio y transitorio, hasta las fronteras del Presupuesto.
  9. Y en el caso del canje de bonos, en el régimen constitucional anterior, la enajenación de bienes de PDVSA debía visarla eventualmente la Comisión de Energia, aunque confieso que quizás no haya sido violada la Ley de Bienes Públicos. Si Chaffardet se hubiera asesorado de un economista normal, este le hubiera advertido el dominio financiero del concepto crédito público y que es lo que en realidad afecta.
  10. El yerro es muy común. Aprovecho para comunicarle a mis amigos petroleros, algunos aspectos de la Ley Hidrocarburos y otras leyes del ramo en conjunto con la Constitución chavista, un bodrio reglamentario que parece más un reglamento lleno de artículos que parecen más bien leyes, que se corresponden con la manía venezolana centralistas del cual Chávez fue excelso representante.
  11. La legislación y normas petroleras de la Constitución vigente, son muy diferentes en letra y espíritu de la legislación pasada bajo dominio de la Constitución 1961. Pero al hacerlo pensando que el tratamiento es similar en ambas constituciones caeríamos en comunes errores a la hora de tipificar los mecanismos -todos fiscales de captura de renta que extienden y definen no difusamente los derechos de propiedad sobre el ingreso que genera el activo.
  12. Confieso que la legislación no es ortodoxa, pero el gobierno quería establecer en cabeza del Presidente de la Republica -H Chavez-  el control directo sobre todo el ingreso petrolero por balanza de pagos en ambas monedas, Bs y $ y este compuesto es de vital importancia para comprender tanto la distribución como redistribución de tanto el ingreso como la renta. Recordemos que redistribución es la asignación de recursos financieros downstream de la renta del petroleo.
  13. Un último aparte con el principio de subsidiariedad el cual deberían enseñárselos tanto s políticos como a los militares, se trata de un principio recuperado de San Agustin y otros curas en el s XI/XII que ya enfrentaban el centralismo financiero de la Roma Apostólica y que advirtieron de la aparición de sistema económico mercantil que reclamaba descentralización de poder y etc., me refiero al principio de subsidiariedad.
  14. En mi página web hay un largo documento sobre ese sano principio que debemos aprenderlo particularmente quienes defienden la constitución. Venezuela necesita otra constitución mucho más sencillita que no tenga más de dos docenas de artículos, que quepa en una servilleta, ya la leyes se encargaran del proceso de “enhancement”. u del comportamiento fiscal de las diferentes formas de gobierno, incluido desde luego de la facultad de endeudamiento al cual hay que anclar a un crecimiento que este sujeto al ingreso fiscal que elimine el endeudamiento como en los últimos 20 años dado el carácter empobrecedor que tienen déficits fiscales no sustentables, la deuda se corresponde con un mecanismo secular de no equilibrar el presupuesto a los ingresos naturales.

Alexander Guerrero E

Economista, PhD (London)

 

El cono monetario de la hiperinflación

Alexander Guerrero E

¿Que destruye a un cono monetario? Es obvio que es la inflación, más preciso en su versión fuera de control o hiperinflación. Es parte del fenómeno que hemos estado observando donde los precios no pueden ser administrados por el dinero en circulación, un cono que empequeñece a gran velocidad, la rotación del billete a gran velocidad por su pérdida de poder de compra, destruye no solo el papel, ya no contiene ningún valor, y un poder de compra que no compra nada, el dinero ha sido envilecido -debaseado- totalmente, y como el billete escasea, es sustituido por bienes, un volumen considerable de transacciones -sin dinero efectivo- se lleva a cabo como canje estos entre bien por otros, un intenso proceso de sustitución que ya cuenta con tres años de vida.

En esas condiciones, no queda otra traer los ceros perdidos de nuestro particular proceso hiperinflacionario, un cono con ceros, con las indexaciones a que deba lugar, crear un nuevo billete con ceros -era lo más fácil- para seguir la secuencia suicida hiperinflacionaria, seleccionada por el régimen cuando en lugar de corregir el enorme desequilibrio fiscal que nos ha traído hasta acá, tomo la ruta de la indexación total, así el bolívar indexado en el nuevo cono pueda jugar a contracorriente. el único rol que le queda, vehículo de pago. Pero esto es apenas el caparazón de un fenómeno económico -monetario-  que se genera con la violenta caída del poder de compra del bolívar, hasta que el empobrecimiento e hiperinflación marquen el grado de destrucción nacional, hagan venir un acuerdo ncono-nuevo-ultimoacional para reconstruir el país, comenzando por la moneda, la propia o quizás la adaptación de una cesta de dólares y otras valutas. Una dolarización a lo Zimbabwe, con el tenor político que este tiene.

 

 

La inflación es un fenómeno monetario: conceptos básicos

La inflación es un fenómeno monetario, político en esencia, porque se origina en un fuerte expansión de dinero que no es consistente con la proceso de proceso de producción e intercambio, y es originado políticamente cuando el desequilibrio fiscal -caída del ingreso fiscal- – no es acompañado con un ajuste en el gasto por razones eminentemente políticas, que conllevan a los bancos centrales a abandonar autonomía e independencia y servir de financista de última instancia del gobierno, fenómeno que es por natura no sustentable recurre sobre sí mismo y se muestra como el impuesto inflacionario, la gente paga en precios lo que antes el banco central paga parte del gasto publico monetizando el déficit fiscal.

El cono monetario, todos hemos aprendido que el cono monetario es la estructura monedas y billetes en circulación que cumple, además del propósito de realizar pagos, una silente y poco observada como juez de la política monetaria en un marco de fuerte desequilibrio fiscal, a través de esa conexión fiscal impone un crecimiento de la liquides monetaria cuyo impacto inflacionario se reconoce como impuesto inflacionario, como mencionamos arriba. Esto desequilibra al cono monetario, el cual es “incapaz” de pagar la escalada de precios que genera una inflación fuera de control –hiperinflación– por virtud de la viciosa pérdida de poder de compra de la moneda; gráficamente, el dinero pierde ceros, se envilece, ha perdido su calidad de contendor de valor, así como su funcionalidad como mecanismo de pago; un fenómeno que llamamos debasey que el cono monetario exhibe.

La (hiper)inflación en Venezuela en corto

En Venezuela ese fenómeno se ha conducido sobre un régimen de control de precios acompañado por una severa escasez de bienes y servicios, en medio de la volada de precios, como es natural cabalgando   sobre un endemoniado crecimiento de la liquidez monetaria cuyo punto de aceleración lo ubicamos en 2008 cuando se realizó la “reconversión monetaria”.  La reconversión se utilizó para reestructurar el cono monetario, indexando precios y dinero para eliminar tres ceros, fenómeno que no tiene absolutamente características de política antinflacionaria, como lo aseguro en su momento Chávez, sino únicamente para facilitar el inmediato proceso de impresión en niveles en los cuales los mecanismos de pagos puedan ocurrir sin los problemas ocasionados por la inflación, es como si retomáramos el rumbo inflacionario, después de un descanso de un día.  Ello nos trajo hasta esta “nuevo” cono monetario que nos transporta en medio de una colosal aceleración hiperinflacionaria y así traernos irónicamente los ceros perdidos con el maquillaje de la reconversión en el 2008, y escondidos desde 2013 por el BCV bajo mandato del gobierno, el concepto es este: si no se publica los índices de precios, no habrá inflación.

Hay una importante acotación que hacer al respecto, la inflación fuera de todo control –hiperinflación-, trae un mecanismo redistributivo regresivo que afecta la sociedad productora y consumidores por igual. Así al envilecer la moneda, –dejarla sin función y sin valor-el debase que marca la caída del poder adquisitivo de la moneda y la depreciación de activos productivos, como por ejemplo, la propiedad inmobiliaria, donde la carrera del bolívar contra el dólar, no logra reponer su valor real, la familia empobrece al ritmo que sus activos de deprecian y devalúan, siempre, en relación de la moneda de reserva y poder de compra -dólar- por consecuencias intencionadas, una agenda de empobrecimiento requerida como mecanismo represivo social, económica y política, con una moneda que apenas conserva escasas y mediocres funciones de pago. Así podemos definir “debase” de la moneda como ese recurrente proceso de pérdida de poder adquisitivo del dinero.

Lenin en manos de Keynes: hiperinflación para empobrecer

Keynes en un conocido estudio de crítica al Tratado de Paz de Versalles (1919) discutió la inconsistencia de la paz y la propuesta económica de la Conferencia para La Paz. Allí, Keynes en relación a las consecuencias económicas de la 1era Guerra, discute la política monetaria propuesta y llevada a cabo por Lenin en la Rusia revolucionaria, acotando como esa política monetaria hiperinflacionaria era por ser un mecanismo inflacionario mediante el cual la Revolucion acababa con los capitalistas y empobrecía al ciudadano ruso y sus empresas. Esa discusión de Keynes de las propuestas de Lenin al término de la 1era Guerra me permitió trazar un paralelo entre la conocida pobreza generada por la revolución comunista en Rusia para someter al pueblo ruso como efectivamente ocurrió, con el actual proceso de empobrecimiento a todo evento imbuido en las medidas administrativas y de política económica que el gobierno asume por lo general en leyes y decretos, como el de Emergencia.

Un fenómeno que se corre en Venezuela desde hace más de 15 años se conduce en medio de una fuerte represión político-militar, social, económica, con la tenacidad revolucionaria de costumbre desde la llegada de Maduro al poder. AL conectar los puntos y concluir, lo que ocurre en Venezuela guarda un parentesco asombroso con lo que Keynes discute de la política monetaria aplicada por Lenin para generar un masivo debase y envilecimiento del rublo y así someter al ciudadano y sus empresas. Lenin ordenaba imprimir dinero masivamente para depreciar y confiscar la propiedad a través de la inflación. Ello ocurre idem en Venezuela, Para ayudarlos con un ejercicio en ese orden, escojan la empresa privada venezolana más grande, por ejemplo y se darán cuenta que, en moneda dura, el valor de mercado de esa empresa aspiraría a ser una tercera parte de los que era hace 15 años.

Lenin decía en momentos críticos de la revolución rusa, que la mejor via para destruir el capitalismo era depravando y corrompiendo la moneda, y para ello solo había que imprimir dinero a discreción para a través de la inflación y la hiperinflación el gobierno podría confiscar discreta e inobservadamente una importante parte dela riqueza de sus ciudadanos y sus empresas. Con este ‘método” no solo se confisca, sino que el proceso es arbitrario, y mientras más empobrece a la gente enriquece a otros a cargo del dinero y las palabras del debase. Así ocurrió en Venezuela con gran velocidad desde 2012, el capital privado venezolano perdió más del 50%

Síndrome de los dos déficits: fiscal y de balance de pagos

¿Pero qué es lo que desboca esos fenómenos descritos arriba? Todo comienza en la economía real, el déficit fiscal del gobierno que dice que el gobierno está gastando más de lo que obtiene por impuestos, renta otra, o lo que es lo mismo que los ingresos caen y el gasto no se ajusta a la velocidad y en el sentido de equilibrar medios de pago, de manera de evitar que la moneda se debase o envilezca, por un proceso inflacionario que se inicia comienza cuando el gobierno decide monetizar su déficit fiscal, se comienza por una parte no significante hasta cuando se ejecuta masivamente dado que las condiciones políticas son astringentes o porque los gobiernos tengan objetivos e intenciones políticas dirigidas al  debase de la moneda, la  reducir violenta y continua de su poder de compra,

Por lo general no hay déficit fiscal que no venga acompañado de un déficit de balanza de pagos, si el fiscal significa una caída en el ingreso fiscal en moneda nacional, el de balanza de pagos es idem, pero en medio de pagos internacionales, dígase dólares, por comodidad. Este déficit se genera por caída de las exportaciones volúmenes o precios, o expansión de las importaciones, en nuestro caso una caída de la producción y de las exportaciones, nos trajo el síndrome de los déficits gemelos, ambos déficits, cuando se solapan uno del otro, la señal que emana es una sola, el país está pasando del umbral de la hiperinflación, a la hiperinflación plena.

En el umbral de la hiperinflación

Eso fue lo que ocurrió cuando lo pronosticamos, con los primeros amagos de medidas económicas de Maduro a principios del 2013, que Venezuela entraría irremediablemente en hiperinflación toda vez que el déficit fiscal del 28% del PIB era no sustentable y seria plenamente monetizado, además su magnitud respecto al PIB crecería irremediablemente, la economía nacional y sus finanzas habían colapsado. La caída del ingreso fiscal petrolero se redujo a 2% del PIB, lo cual dejaba al desnudo al gobierno porque el poder de compra del bolívar se volvía añicos, en una especie de piza generada por la monetización del déficit fiscal y por la caída de reservas internacionales, todo lo cual imponía una pesada fuerza circular sobre el bolívar, la creciente liquidez monetaria y la escasez de dólares en un mercado que absurdamente fue mantenido bajo control. El síndrome de los déficits gemelo era suficiente para pronosticar la hiperinflación en curso.

El control era y es así, una circunstancia económica costosa y absolutamente fuera de orden porque la escasez de divisas señalaba que los controles de precios debían desmontarse. PDVSA estaba viviendo su propio infierno ya el flujo de caja de la renta petrolera era negativo. El gobierno recién electo, de Maduro, hacia todo lo contrario al sentido común y al libro de teoría económica, reforzaba controles, bajo ley habilitante persiguió al sector privado, ataque violento a los derechos de propiedad y saqueos autorizados por el mismo gobierno y cubiertos por la fuerza militar de la GNB. Lo que hoy se vive no era difícil diagnosticarlo, particularmente cuando la economía recibía el impacto de medidas económicas y administrativas contra natura, como si provinieran de una guerra.

La hiperinflación aparece ante el debase del Bolivar, envilecimiento y una política económica dirigida a fortalecer la presión inflacionaria. Estábamos entrando en el escenario que llame en esos dias “Escenario Lenin” dado que aplicaba casi a librito que receta el debase impuesto en 1921 sobre el rublo, -moneda rusa- en una, para cumplir el mandato de Lenin de inundar la economía de dinero masivamente impreso para empobrecer al sector capitalista que aún se resistía al socialismo.

¿Pero dónde están los ceros de la hiperinflación?

Ironías del destino, el nuevo cono monetario trae los ceros que Maduro y Merentes escondieron en el BCV, la hiperinflación impuso su potente impacto empobrecedor y descapitalización del sector privado, para mantener el mercado en franca asimetría de información se ordenó la no publicación de los números de la hiperinflación. El gobierno recibió asistencia técnica e ideológica del mercado consultor cuando este mercado se negó a denominar el proceso inflacionario de híperinfialcion, porque entre otras no se veían los ceros. La ficción de los ceros en el mercado consultor devino de una curiosa practica en la lectura de paper y libros especializados, que no se hace en pleno, ello llevo a muchos a no calificar como hiperinflación, lo que era evidente un fenómeno presente, la razón esgrimida era que el Prof Cagan (1956) había establecido un estándar de 50% de inflación mensual que daría una inflación esperada anual supero a 6000%.

En realidad, la lectura del paper de Cagan, publicado en el libro de M Friedman fue incompleta ya que Cagan argumentada que la inflación de 50 mensual se correspondía con la muestra de países hiperinflacionarios que el escogió -ad hoc, según sus palabras- y con ello no estaba poniendo ningún standard, algo que es lógico de la lectura del paper, pero lectura hasta la última letra., Cagan hace esa aclaratoria a pie de página en su capítulo en el libro. Sin embargo, el pecado de leer mal o rápido cobra. La relectura de Cagan “Hiperinflación. ayuda a comprender el fenómeno venezolano y sobre todo su conclusión, la inflación fuera de control es un fenómeno monetario, así argumenta Cagan su capítulo. Esta observación la he hecho desde 2014 para anular el argumento que como no están los ceros no hay hiperinflación, un argumento falaz e intelectualmente flojo. Moddys empresa reconocida internacionalmente como calificadora y consultora de riego califico a la inflación de Venezuela en agosto del 2015 como hiperinflación, Todos callaron.

¿Que esperamos del “nuevo cono monetario”? Nada distinto a lo que hemos tenido, el Gobierno con su agenda de empobrecimiento y control político y social y el país frustrado porque políticamente la oposición no hace el trabajo que debe hacer, nada de estas cosas parece preocupar a lo que se piensa es el frente de lucha popular frente a las atrocidades que en materia económica realiza el gobierno. Nos queda una larga duda, acaso la escasez de eficiencia política de la oposición política es parte del grave proceso de descapitalización que ha sufrido el país en perdida de inteligencia colectiva o es una profecía auto cumplida, o quizás la idea que el un gobierno se cae, digo renuncia por sí solo, o la situación es tan compleja que la propia oposición política haya perdido las ganas de enfrentar el Frankenstein empobrecido que nos dejaría el gobierno.

Un Estado fallido con un Gobierno forajido

Un Estado fallido con un Gobierno forajido:

Hampa, milicia, policía y economía

Alexander Guerrero E.

¿Porque todos juntos, y porque la economía? Hay dos pilares fundamentales para que un país crezca sustentablemente, independiente de los eventos que ocurran en el ciclo económico como por ejemplo la caída en los proteicos del petróleo, y en general de los commodities, o materias primas.

Quizás la acción más sencilla del individuo es trabajar para satisfacer sus necesidades, en la sociedad actual el hombre ofrece sus experticias, lo ejerce con eficiencia y competitividad, y lo cambia por salarios, expresados en valores monetarios. Es la via del progreso económico y social, las condiciones de vida mejoran, pero exige, reglas de juego, donde su libertad y su propiedad no son negociables. Se reconoce por origen natural que de la producción y riqueza son cosas del hombre; de su familia, su país o comunidad, y a ellos se debe, las reglas del juego se disponen de tal manera que, el propio hombre no debe quedar a expensas del Estado.

hAMPA EMPOBTRECIMIENTOPero, este es su hechura, un Frankenstein que lo destruye y el hombre se empobrece cuando su propio Leviatán (Buchanan, Riggs) – el Estado- es capturado por grupos de interés políticos, militares, mercantiles, crean sus revoluciones. Son procesos políticos donde el hombre confunde sus derechos y deberes y cae subyugado, convertido en su servil, son los socialismos, los fascismos, los nazismos, los comunismos, los estados totalitarios y fallidos, todos son parientes entre sí. Venezuela es un claro ejemplo que esas perversidades pasan en estos tiempos.

En esas condiciones el Estado pierde su sentido, en manos de esos grupos, deja sus obligaciones de lograr que todos respeten las leyes, y que los individuos sean entre si iguales ante el Estado, ante las leyes, que garantice un Estado de Derecho, el respeto a la propiedad de terceros y frente al propio Estado, cuyos extremos lo tenemos cuando este es capturado por bandas que lo ocupan para la captura de renta por medio de la violencia. Ya el Estado no es el ente dedicado a disminuir los costos de transacción que protegen sus cosas, su familia y sus vidas, de manera que su actividad creadora de riqueza no sea fulminada, como por ejemplo por la inseguridad, el crimen, la impunidad cultivada por organismos del propio Estado/Gobierno fallido, fiscales, policías, e inclusive las fuerzas armadas.

En Venezuela en los últimos dos décadas, un proceso político pervertido, en nombre de una extraña redención social de corte fascista y comunista irrumpió afectando las libertades, las políticas, las económicas y el respeto a la vida. En esa trilogía natural del individuo, se devela una agenda política dirigida a empobrecer al individuo, a la sociedad. Ese proceso político, se organiza para la represión política, en persecución de sus libertades, perseguido por el odio bajo diseño de política pública, en un fenómeno dirigido a afectar la libertad económica del individuo, bajo expropiaciones, nacionalizaciones, controles sobre la acción humana y en un organizado esquema legislativo, la penalización de la actividad económica sujeta al lucro, una condición natural de la propiedad privada.

Es complejo deterioro se ejecutó a velocidad, los ya precarios niveles de seguridad personal y su derecho a la vida, esta vez bajo una agenda que imponía su acción sobre y en contra de los derechos políticos. Grupos de presidiaros y ex presidiarios fueron convertidos en círculos de represión, castigo y crimen denominados bolivarianos; el Estado/Gobierno empobrecimiento y criminalidadpolitizó la justicia, los mecanismos de protección individual se relajaron los requisitos básicos para el nombramiento de los jueces, fiscales, en muchas ocasiones el currículo vitae era cambiado por el prontuario de individuos que habiendo delinquido fueron convertidos en jueves y fiscales.

Los poderes públicos encargados de la contraloría, la fiscalía, y el ciudadano se desconocieron rápidamente, la competencia por la eficiencia y probidad desaparecio para dar paso a la solidaridad poltiica de correligionarios a queiens solo se les pedia y pide lealtad a un proceso político bautizado de patriia o muerte. El Estado se ha nutrido de las expropiaciones de la propiedad de individuos, de sus familias, de socios,  y con ello los empobrece. En el mismo curso de esos eventos en el campo de la producción, y en paralelo, se “expropió” a las policías municipales que habían mitigado la delincuencia en la medida que su descentralización permitió disminuir la impunidad y su origen económico y político.

Estos servicios que habían empoderado a la sociedad civil,  fueron centralizados políticamente con el objetivo de defender, a todo costo, un proceso político que le otorgaba el monopolio de gobernar a las agrupaciones comunistas y fascistas enmascaradas en una supuesta revolución social y económica que se aliaba con el lumpen, grupos de desclasados por delinquir, así como con fuerzas militares y milicias paramilitares en momentos que la sociedad civil reclamo sus reivindicaciones políticas y del mejor vivir. Las consecuencias a la vista en el crecimiento hiperbólico del crimen (ver grafica).

Homicidios VenezuelaLas consecuencias las podemos ver en las estadísticas de auge del crimen, lo que mostraba que el ciudadano había perdido no solo sus libertades, sino que su vida había perdido valor. El crimen toma forma múltiple, el Estado y gobierno pierden el control de él. con o sin voluntad, y en muchas ocasiones, aunque informalmente en su favor. Así llegan armas de guerras a manos de bandas de delincuentes, se ejerce un curioso control sobre el sistema penitenciario, el cual desde luego pierde su nombre, el Estado pierde consecuentemente el control sobre las cárceles bajo una curiosidad justiciera de humanizar el entorno de vida del condenado. Todo ello contribuyo al crecimiento acentuada de la impunidad que devela la complicidad entre cuerpos policiales, militares, y civiles armados, con los llamados “camaradas del hampa”. El Estado ya es fallido, no hay derecho la vida, y el gobierno es forajido, perdió sus razones de hacer respetar la ley.

Las estadísticas de secuestros, robos, asesinatos,  crímenes de todo tipo, no estaban desligadas del proceso de descapitalización de la economía del sector privado, de miles de empresas cerradas  intervenidas, expropiadas, nacionalizadas por el gobierno, de cientos de miles de venezolanos a una extraña diáspora buscando otros horizontes para su familia y vivir sin los problemas de acá, junto a las libertades políticas  reprimidas violentamente por cuerpos armado policiales, militares, y en innumerables oportunidades acompañados de grupos y colectivos violentos al margen de la ley, conformando una espesa niebla de intereses de todo tipo, menos los republicanos. En los últimos años, no es fácil deslindar las fronteras del político, lo económico, el crimen, el narco tráfico, el lavado y legitimación de capitales, corrupción, asociaciones internacionales con grupos calificados por la ONU como terroristas, la vida ciudadana se africaniza, no bajo un concepto étnico, sino que la escasez de recursos busca defender los privilegios logrados por revolucionarios frente al trabajador que solo vive de sus sudor, manos e inteligencia.

El gobierno nacional y regional en una buena cantidad de estados y municipios entran en fase de descomposición donde lo que priva son intereses de grupos económicos, mercantiles, criminales, del narco tráfico, que hacen de la frontera su habitan natural produciendo su acelerado empobrecimiento, como es el caso de la Colombo-venezolana. Todo ello en agregado afecta sobre manera la actividad económica de las clases medias y sectores emprendedores medios y populares en virtud que la actividad económica había perdido rentabilidad bajo el efecto de la espesa nube de intereses políticos cuya distancia del delito no es posible contabilizar. A menudo, policía, grupos armados políticamente motivados, presidiarios, pranismo, militares constituyen una ancha franja de i intereses comunes constituyen un mercado donde los derechos de propiedad son del que los puede defender violentamente.

Una buena porción del millón y medio e venezolanos en la diáspora se estimuló al ostracismo personal y familiar para protegerse da la perdida de las barreras sociales destinadas a la defensa de lo propio, libertad, propiedad y particularmente la vida. La descapitalización del “capital humano” viene por efecto múltiple de fenómenos económicos, sociales y políticos, como la hiperinflación, la contracción de la economía motivada esta por los controles de precios y control de la ganancia y el lucro, incentivos naturales a los derechos económicos y el progreso familia, pero también porque la vida pierde valor, y el esfuerzo creador y emprendedor del individuo se lo consumo la defensa de su vida.

La indefensión y la impunidad, pareadas con la descomposición social y económica, alcanzo extremos, como lo muestran índices de prosperidad, miseria, de incentivos para los negocios, de la corrupción, de la propiedad y derechos económicos, el Estado y Gobierno caracterizados por la opacidad y carencia de transparencia nos llevó a los primeros lugares del crimen a la vida, corrupción, opacidad y no transparencia, indicadores de miseria que cubren desempleo, inflación y contracción de la economía, el país de mayor inflación en el mundo, donde el Estado de Derecho no existe, en un entorno donde cohabitan un Estado fallido con un gobierno forajido.

Emporecimiento y crimenEl ciudadano de menores recursos aprisionado por los controles, decide arbitrar precios regulados con libre mercado, el bachaquero de la frontera se convierte en el ciudadano más remunerado del mercado informal, pero constituye un serio o indicador de empobrecimiento global en la comunidad. En términos de costos beneficio la ecuación le da resultados negativos, el gobierno en autos de la agenda de empobrecimiento, abrazó al bachaquerismo hasta convertirlo en cliente del régimen de contarles, racionamiento y escasez. Digamos que en un sector de privilegiados que hacen sus vidas al margen de las instituciones, el pan de hoy y en hambre de manan.

En la defensa de la vida, la propiedad y los derechos políticos   el venezolano ha incrementado considerablemente el gasto con lo cual su rentabilidad económica como trabajador, empresario, emprendedor, ha disminuido considerablemente lo que en medio de un medio hiperinflacionario lo ha empobrecido a niveles inéditos en el continente. Venezuela es el país en el mundo que muestra mayor velocidad de empobrecimiento el cual ya alcanza al, 70% de la población, donde un salario mínimo, de 15 dólares, ha disminuido la renta del criminal donde cualquier cosa para apaga la vida bien para un teléfono, una arepa, unos zapatos, cualquier bien de 5 dólares de precio puede ser requerido por un criminal que ciega la vida de su propietario.

La vida se ha abaratado porque no hay recursos para protegerla, el Estado y el gobierno renunciaron a hacerlo, y en ocasiones no hay manera de deslindar entre el crimen y su actor, oficio político, militar, o mercenario de una ideología del empobrecimiento. En el diagrama mostramos los nexos de la inseguridad y de los costoso que se ha convertido su defensa.